En una importante planta procesadora de alimentos en las afueras de Lleida, la producción se detuvo en seco cuando los desagües principales de la zona de lavado colapsaron. El agua comenzó a estancarse, amenazando con contaminar el lote del día y generar pérdidas millonarias. El gerente no lo dudó y llamó de inmediato a LIDE Desatascos. El equipo técnico llegó en tiempo récord con un camión cuba de alta potencia. Gracias a su experiencia en entornos industriales, lograron desbloquear la red en menos de una hora, utilizando agua a presión controlada para no dañar las instalaciones. La fábrica pudo reanudar su actividad antes del siguiente turno, salvando la jornada gracias a la rápida intervención de los especialistas.